L’Amuravela de Oro para «un ilustre profesor y un modesto alumno»

XXXII Amuravela de Oro (2011). López Otín y García de la Concha recogen en Cudillero el galardón anual de la asociación Amigos de Cudillero

XXXII Amuravela de Oro (2011). López Otín y García de la Concha recogen en Cudillero el galardón anual de la asociación Amigos de Cudillero. Foto: Jorge Peteiro.

La docencia, la investigación y la divulgación es lo que tienen común los dos galardonados con L’Amuravela de Oro y que ayer recogieron sus premios. El director honorífico de la Real Academia Española (RAE), Víctor García de la Concha, y el científico Carlos López Otín recibieron, además, el cariño de cerca de 300 personas que la Asociación Amigos de Cudillero había reunido en uno de los salones del restaurante Lupa.

Y es que en el acto se premió a «un ilustre profesor y a un modesto alumno». Dicho así, es difícil saber cuál es cuál de los dos galardonados. Pero esa frase fue pronunciada por García de la Concha, que reconoció que López Otín es uno de los más prestigiosos profesores de la Universidad de Oviedo mientras que él sólo fue un alumno en las aulas asturianas.

El presidente de la Asociación Amigos de Cudillero, Juan Luis Álvarez del Busto, fue el encargado de abrir el acto y en su transcurso tuvo un emotivo recuerdo para la figura de Juan Alsina, el recientemente fallecido exconsejero en tiempos de Sergio Marqués y que fue distinguido con L’Amuravela de Oro en su XVII edición, junto a Tico Medina.

La figura de los premiados fue glosada por dos presentadores de excepción. La de López Otín corrió por cuenta del rector de la Universidad de Oviedo, Vicente Gotor, mientras que la García de la Concha correspondió al abogado y periodista José Luis Merino.

El rector, que le tocó recoger el premio concedido hace tres años con motivo del cuarto centenario de la Universidad de Oviedo, calificó a su patrocinado como «una persona de gran prestigio investigador y docente», al tiempo que «un extraordinario divulgador de la ciencia». Pero por mucho que Vicente Gotor ensalzara los logros de López Otín, éste no pudo ocultar que sintió «un pudor» cuando le fue concedido el galardón que a punto estuvo de provocar que lo rechazara. El investigador se sorprendió, además, «porque este premio viene de Cudillero, esencia de la mar, cuando yo soy absolutamente terrestre». Rememoró cómo siendo niño descubrió el Cantábrico, «mi primer mar y luego el de toda mi vida».

«Lazos muy sólidos»

Y es que López Otín, de la mano de su esposa, Gloria, fue descubriendo Asturias y la propia Cudillero, «donde establecí lazos muy sólidos». Y habló de ese «anfiteatro de arquitectura imposible», que no duda en enseñar sus compañeros de trabajo, aunque sean premios Nobel. Finalmente, López Otín también tuvo palabras cariñosas para su compañero de galardón, Víctor García de la Concha, a quien describió como un «cuidador de las palabras y escultor de los diccionarios».
El veterano abogado y periodista José Luis Merino presentó al director honorario de la Real Academia Española y destacó sus facetas de «maestro, autor y académico». Nueve lustros como profesor de enseñanza media y universitaria, numerosas críticas y análisis literarios y, sobre todo, su labor como académico fue el recorrido de su semblanza, que culminó con la concesión del nombramiento de caballero del Toisón de Oro, honor que sólo tienen tres personalidades españolas y 16 miembros de casas reales.

García de la Concha empezó indicando que «es significativo que los dos premiados son un ilustre profesor y un modesto alumno de la Universidad de Oviedo» y recordó a algunos de sus maestros, como Emilio Alarcos, José Miguel Caso o José María Martínez Cachero, «que me enseñaron ética y estética».

«Los mejores años»

Pero la mayor parte de su intervención se centró en lo que calificó como «unos de los mejores años de mi vida», como fue la época de su trabajo con las academias americanas para consensuar una gramática, una ortografía y un diccionario únicos de español para todos los países: «Logramos la unidad de acción al servicio de la lengua, base de la comunidad iberoamericana».

Y llegó el momento de dar los premios. A Carlos López Otín se los entregaron Felipe Fernández, director general de Cajastur, y Severino García Vigón, presidente de la FADE, mientras que a García de la Concha fueron Vicente Gotor y la presidenta de la Fundación Príncipe de Asturias, Teresa Sanjurjo.

Los homenajeados estuvieron muy arropados. Al acto acudieron, entre otros, los expresidentes del Principado Sergio Marqués y Vicente Álvarez Areces, los políticos Isabel Pérez-Espinosa y Xuan Xosé Sánchez Vicente; José Ignacio Álvarez Sánchez, presidente de la Audiencia Provincial de Asturias; periodistas como Luis José Ávila, José Luis Balbín e Ignacio Sánchez Vicente, y otras personalidades como Jerónimo Granda, Adolfo Barthe Aza, el teniente coronel Baldomero Argüelles, delegado de Defensa en Asturias, y el teniente coronel de la Guardia Civil Eduardo Martínez Viqueira.

Vía El Comercio. Autor: Marco Menéndez.

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