Liberar el potencial desaprovechado del mar para la biotecnología

Hace mucho tiempo que se cobró conciencia de que los microorganismos marinos son un recurso sin aprovechar que atesora grandes posibilidades para la biotecnología; sin embargo, su aprovechamiento se ha visto obstaculizado por la dificultad y el gasto económico que conlleva el aislamiento, a partir de ellos, de sustancias químicas y moléculas novedosas y potencialmente valiosas. En consecuencia, a día de hoy la inmensa mayoría de los microorganismos marinos no se ha sometido a cultivo de manera adecuada.

Ello supone una oportunidad perdida y remediarlo es el objetivo del proyecto financiado con fondos europeos «Marine Microorganismos: Cultivation Methods for improving their Biotechnological Applications» (MACUMBA). Esta iniciativa de cuatro años de duración, comenzada en agosto de 2012, mejorará la tasa de aislamiento de microorganismos marinos gracias a la aplicación de métodos nuevos e innovadores.

Entre ellos se incluye el cocultivo de microorganismos interdependientes a fin de simular un entorno natural. Se emplearán moléculas de señalización producidas por microorganismos para estimular el crecimiento de la misma especie o de otra. Además, estas mismas moléculas constituyen por sí mismas productos interesantes y con posibilidades de comercialización.

El consorcio responsable del proyecto reflexionó sobre los progresos logrados hasta el momento en su primera asamblea general, celebrada en Rostock (Alemania) en septiembre. «La labor realizada por el equipo del proyecto MACUMBA incrementará la cantidad de tiempo y esfuerzo invertidos en la obtención de microbios nuevos en cultivo puro», explicó el profesor Francisco Rodríguez Valera, responsable de la sexta área de trabajo de MACUMBA, dedicada a secuenciación, bibliotecas genómicas y metagenómicas y análisis metagenómicos.

«Esta clase de investigación se ve limitada por el riesgo elevado que comporta, pese a los grandes beneficios que reporta cuando se obtienen microbios nuevos y significativos como cultivos puros; de ahí la importancia de los proyectos como MACUMBA».

En el área de trabajo mencionada se utiliza la genómica y la metagenómica para obtener cultivos puros de microbios marinos individuales y para ampliar el conocimiento de su biología. «La secuenciación de ácidos nucleicos representa el método más rápido y productivo del que se dispone actualmente para adquirir información sobre microbios -aseguró el profesor Rodríguez-. Emplearemos estas tecnologías para ampliar nuestros conocimientos sobre los principales agentes microbianos que intervienen en el funcionamiento del ecosistema oceánico. Si averiguamos cómo utilizar estos organismos, estaremos en condiciones de mejorar la sostenibilidad tanto del ecosistema oceánico como de la economía europea a través de procesos biotecnológicos».

En resumen, este proyecto incrementará la tasa de éxito a la hora de aislar microbios marinos y numerosas bacterias marinas novedosas, mejorar la eficacia en el cultivo de microorganismos marinos relevantes para la biotecnología, y aumentar la tasa de producción de biomoléculas nuevas que posean un valor añadido elevado. MACUMBA tiene también el propósito de desarrollar métodos de cultivo que imiten las condiciones naturales y amplíen los conocimientos sobre cómo la comunicación entre células podría afectar a la eficacia del aislamiento y del cultivo de microorganismos marinos.

La coordinación del proyecto recae sobre el Real Instituto de Investigación Marina de los Países Bajos (NIOZ). Se trata de una empresa común entre veintitrés instituciones asociadas de once países de la Unión Europea. Los socios comparten el propósito de sacar a relucir la diversidad, aún desconocida en gran medida, de los microbios marinos valiéndose de estrategias fundamentadas en el cultivo.

El proyecto permanecerá activo hasta julio de 2016.

Vía CORDIS.

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