“Lo peor de la ciencia en España es la endogamia”

La investigadora Gessamí Sánchez-Ollé

La investigadora Gessamí Sánchez-Ollé

La carrera investigadora en España ha sido un foco de irregularidades y abusos que una nueva ley intenta cambiar.

Afinales del siglo XIX, Santiago Ramón y Cajal escribió: “Durante algún tiempo todavía [...] la investigación científica en España será obra de abnegación y sacrificio”. Si el primer Nobel de Medicina español se levantase hoy de la tumba, tendría que reafirmarse en que, para ser científico en este país, siguen haciendo falta ambas cosas.

Sacrifico y abnegación le pidieron sus superiores a Gessa-mí Sánchez-Ollé en la primavera de 2008, aunque con otras palabras. Esta investigadora barcelonesa de 32 años había pasado los últimos cuatro estudiando terapias contra la enfermedad de Gaucher, una dolencia hereditaria poco común, en el Departamento de Genética de la Universitat de Barcelona. Su trabajo se sufragaba con una beca de cuatro años que pagaba el Ministerio de Educación y Ciencia y cuyo objetivo final era que Sánchez-Ollé terminase su investigación, que sería también su tesis doctoral.

A finales de abril de 2008, su estudio con células de pacientes no estaba terminado, pero sí su financiación. Los directores de tesis de Sánchez-Ollé no podían ofrecerle gran cosa. “Me dijeron que siguiese trabajando y viviera de diez meses de paro que me quedaban y que tal vez podrían suplementarlo”, explica Sánchez-Ollé. “Si me hubieran hecho un contrato, me habría quedado, pero no cobrando en negro, como me propusieron”, explica la investigadora, que ahora trabaja en el Hospital Vall d’Hebron de Barcelona en un trabajo relacionado con la medicina, pero no con la investigación básica, que era su vocación.

La situación no es ni nueva ni única. [...]

Vía Público.

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