Se buscan chicas brillantes, solidarias y creativas para la ciencia

La sección de Ciencia e Innovación de la Comisión Europea acaba de lanzar una campaña, Science: it’s a girl thing! (La ciencia es cosa de chicas), que ha dado mucho que hablar, con más detractores que defensores. Las múltiples críticas han llevado incluso a sustituir el vídeo con que fue lanzada la campaña hace unos días por otro mucho más convencional, en una estrategia exitosa de campaña viral. Es mi impresión, sin embargo, que pocos se han preocupado de analizar el problema y, por lo tanto, de entender el objetivo y la naturaleza de la campaña en su conjunto.

La edad en que decidimos nuestra carrera y vida profesional es muy temprana. Entre los 13 y 17 años se toman quizás las decisiones más importantes de nuestro futuro, personal y profesional. Elegimos, primero, si estudiar o no una carrera, y en caso positivo, si optar por una formación más orientada hacia las ciencias experimentales, las carreras técnicas o las humanidades. El problema es que a esa edad estamos aún muy lejos de ser emocional e intelectualmente maduros, incluso de saber cual es nuestro don, qué es lo que verdaderamente nos gusta y nos hará sentir motivados y satisfechos profesionalmente; por no mencionar que estamos sometidos a los rigores hormonales propios de la adolescencia.

Los profesionales de la educación y las familias, en primer término, pero también los responsables políticos y el conjunto de la sociedad tienen la responsabilidad de asegurar que nuestros jóvenes (que son el futuro de nuestra sociedad, la española y la europea) reciban la información adecuada, conozcan bien sus capacidades y su potencial, y sobre todo, estén libres a la hora de elegir de presiones y estereotipos que los coarten. Los estereotipos que perpetúan imágenes poco atractivas de ciertas profesiones son indeseables porque hacen que se desperdicie el potencial de niños y niñas brillantes.

Pues bien, uno de estos estereotipos opera todavía en contra de que chicas de 15 años elijan carreras de ciencias experimentales, ingenierías, matemáticas o informática. Lo demuestra en sus conclusiones un reciente informe de PISA-OECD, What kinds of careers do boys and girls expect for themselves? (¿A qué tipo de carreras aspiran los chicos y las chicas?), donde se pregunta a jóvenes de 15 años de edad de ambos sexos qué quieren ser de mayores. [...]

Vía El Huffington Post. Autora: María A. Blasco.

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