Steve Wozniak: “Android salió de una mente que trabajaba en Apple”

Stephan Gary Wozniak

Stephan Gary Wozniak. Foto: Wikipedia.

- “Quiero ver aparatos que se adapten al cuerpo”, declara a EL PAÍS el cofundador de Apple.

Junto a Steve Jobs creó el ordenador personal, el Mac, con la primera interfaz gráfica. Steve Wozniak (Sunnyvale, 1950) quería hacer ordenadores para amas de casa, estudiantes y cualquiera que tuviera algo que contar, algo que crear sin necesidad de tener conocimientos informáticos. Su invención revolucionó la tecnología y el mercado de consumo para siempre. El cocreador de Apple puso los conocimientos técnicos y una gran dosis de paciencia. Jobs era la potencia visionaria.

En 1987, 11 años después de fundar Apple, dejó de ser empleado a tiempo completo, pero mantiene una relación algo más que afectiva con la manzana. Todavía mantiene una cantidad no desvelada de acciones que le permite no tener que pensar en las facturas. Cuando tenía 10 años hizo una promesa a su padre, sería ingeniero como él, pero le confesó que su verdadera vocación era ser como su maestro de quinto curso. Desde entonces no ha dejado de involucrarse en enseñar a los jóvenes cómo funciona la electrónica, tanto que llegó a montar un aula en el garaje de su casa de Los Gatos, en Silicon Valley. Woz, como se le conoce en el mundillo, sigue haciendo generosas donaciones para dotar de equipamiento a los colegios de su zona.

Habla atropellando las palabras, locuaz y sonriente. Da sensación, a pesar de las canas, de no frenar al niño imaginativo y confiado que lleva dentro como mostró durante su ponencia en “El Ser Creativo”, el viernes en el Teatro Circo Price de Madrid. Observador, antes de dar la mano para saludar, se fija en qué hay en la otra: “Eh!, llevas el iPhone 5S en gris espacial”. [...]

P. ¿Qué aparatos le gustaría ver en el futuro?
R. Que se adapten al cuerpo, que sean sencillos. El reloj inteligente va a llegar. Hay una treintena de empresas trabajando en relojes con pantallas de una pulgada por una pulgada. Me llaman la atención, pero no tengo claro si son el tamaño adecuado. Sé que quiero poder contestar llamadas con ellos y tomar algunas fotos, pero imagino algo más rompedor. Que salga al hacer un gesto y encaje en la palma de la mano. Después, que se repliegue y adapte a la forma de mi antebrazo. Otro aparato que imagino es algo así como un Roomba (el robot aspirador-barredor), pero en el garaje de casa para que por la noche, me limpie el coche. [...]

P. Cuando crearon el primer ordenador personal, ¿eran conscientes de su potencial?
R. No, no, no. Ni lo imaginábamos. Éramos muy jóvenes. Yo ya había hecho algunos prototipos en un club de fanáticos de la informática. Fuimos pioneros al vislumbrar que podían llegar a la gente normal. Sí es cierto que ya pensábamos en la posibilidad de que sirvieran para juegos y hablábamos de aparatos para llevar consigo. Pero no caíamos en cosas como poder guardar vídeos o fotos, por ejemplo. Hoy, con un iPad puedes ver cómo se hace una receta, con sus ingredientes, trucos… [...]

P. ¿Qué le ha impactado últimamente?
R. Un móvil cuyo nombre no recuerdo. Me lo dieron hace pocas semanas. Fui a Rusia a una conferencia y era un aparato hecho allí. Me tiene cautivado, aunque aún no he tenido tiempo para profundizar. Tiene pantalla por las dos caras, una de tinta electrónica, funciona con Android. Ofrece muchos usos. Espero que les vaya bien. Es divertido ver las propuestas que se hacen.

P. ¿Qué le parece que sitios como Kickstarter o Indiegogo busquen financiación para crear nuevos aparatos?
R. Algunos de sus inventos me han hecho muy feliz. En otras ocasiones he dado dinero a alguien que quería hacer algo que no es necesariamente rompedor, como un álbum, pero me ha gustado la manera de presentarlo. En este viaje traje una curiosidad de Kickstarter, una especie de tarjeta de visita que al doblarse se convierte en un atril para el iPhone. También uso una pequeña memoria adicional para mi MacBook Pro, pero no termina de encajar en el último modelo de portátil.

P. Siempre ha mostrado una gran preocupación por la educación, ¿qué formación cree necesaria para alguien que quiera dedicarse a la tecnología?
R. No empieces si no te gustan las matemáticas, sobre todo la lógica. Y si, desde niño, tienes interés, sugiero empezar con la electrónica con Raspberry Pi, que me encanta. O placas de Arduino. Si además tienen interés por el software, esta es la mejor opción para aprender a programar y ver cómo funciona en primera persona. Eso sí, es muy importante que los padres se involucren, que lo incentiven, que compren nuevas piezas… Tener acceso a las herramientas o no, marca la diferencia en el desarrollo de dos personas. En realidad, esto es lo que más me gusta en la vida, meterme en proyectos de enseñanza y divulgación.

Vía El País. Autora: Rosa Jiménez Cano.

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