Radicada en la ciudad alemana de Hanóver y con una pequeña planta de producción en Bremen, Domaske dice que la fibra es natural, fácil de producir, ecológica y tiene propiedades antialérgicas.
Algunos críticos de esta técnica argumentan, sin embargo, que la fibra no es tan duradera como otras y que la producción láctea convencional tiene de por sí un impacto negativo sobre el medio ambiente. [...]
Vía BBC Mundo.
















