Un movimiento ciudadano para convertir Tijuana en el centro de la innovación

Una imagen del encuentro Tijuana Innovadora

Una imagen del encuentro Tijuana Innovadora. Foto: Materia.

La ciudad fronteriza intenta cambiar su rostro al mundo, vinculado durante años a la droga y el crimen organizado, para convertirse en una comunidad centrada en la ciencia, la tecnología y la cultura.

“Welcome to Tijuana, tequila, sexo y marihuana”, cantaba Manu Chao a la ciudad fronteriza entre México y EEUU, la más occidental de toda América Latina, la más poblada del estado de Baja California y, durante años, solo conocida internacionalmente por estar dominada por los cárteles de la droga y el crimen organizado. “Nadie había hablado de Tijuana nunca bien”, reflexiona José Galicot, el hombre que decidió que esa imagen tenía que cambiar cuando sufrió una especie de iluminación personal: enfermó del corazón, y su médico, estadounidense, fue quien le informó de que la válvula que le iba a implantar procedía de la ciudad en la que vivía.

“Debajo de Tijuana subyacía una industria gigantesca. Esta ciudad exporta 85 millones de dólares diarios, es la gran fábrica de televisores del mundo, y también fabrica marcapasos, válvulas para el corazón, aparatos ortopédicos…”, cuenta Galicot. “Nadie sabía lo que ocurría en Tijuana, ni siquiera los tijuaneses”. Fue entonces cuando este empresario, escritor y filántropo decidió mostrar a la ciudad, al país y al mundo las innovaciones que en educación, ciencia, cultura, arte y tecnología se realizan y exportan desde esta ciudad.

Galicot ha visitado en España para presentar su proyecto, llamado Tijuana Innovadora, en el taller de periodismo científico Jack F. Ealy que organiza cada año en Oviedo el diario mexicano El Universal. [...]

Vía Materia. Autora: Patricia Fernández de Lis.

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