Una nueva técnica amplía el arsenal contra las superbacterias

En amarillo, la bacteria 'Staphylococcus aureus' escapa de un glóbulo blanco

En amarillo, la bacteria 'Staphylococcus aureus' escapa de un glóbulo blanco. Foto: NIAID.

Un equipo internacional de científicos descubre un nuevo antibiótico que combate bacterias como las que provocan la diarrea o el ántrax.

[...] Un equipo de científicos liderado por Losee Ling, de la compañía biotecnológica estadounidense NovoBiotic Pharmaceuticals, ha presentado una nueva tecnología que puede ampliar el espacio de búsqueda de antibióticos. Hasta ahora, el número de especies que se pueden cultivar en laboratorio suponen solo un pequeño porcentaje de todas las que se pueden encontrar en el suelo. Para superar ese problema, los investigadores emplearon unas membranas semipermeables en las que podían introducir las bacterias para tenerlas en un entorno controlado, manteniéndolas al mismo tiempo en contacto con su entorno natural para que se desarrollen normalmente.

El Páis. Autor: Daniel Mediavilla.

Tras analizar 10.000 cepas de bacterias, y ver su actividad antimicrobiana frente a la bacteria Staphylococcus aureus, responsable de enfermedades como la conjuntivitis o la meningitis, encontraron una interesante. La bacteria Eleftheria terrae producía un compuesto, la teixobactina, que mostró sus virtudes antibióticas contra patógenos como Clostridium difficile, causante de diarreas, o Bacillus anthracis, que provoca el ántrax. Después, se probó, con éxito, la efectividad de la teixobactina para combatir infecciones en ratones. Además, los investigadores no observaron la aparición de resistencias significativas ante el compuesto.

Lo más interesante es que esta metodología permite aprovechar bacterias que habitualmente no se conseguirían cultivar y amplía mucho el rango de especies que se pueden utilizar para buscar antibióticos”, explica Jesús Mingorace, investigador del Instituto de Investigación Hospital Universitario La Paz (Idipaz). Sobre el descubrimiento particular de la teixobactina, Mingorace señala que se trata de un tipo de antibiótico que ataca a un tipo de bacterias denominado Gram positivo, con una sola membrana de protección y más fáciles de atacar. “Lo que ahora se busca más son mecanismos contra bacterias Gram negativas, que tienen una membrana doble que muchas moléculas no logran penetrar y en las que aparecen más resistencias”, añade.

Por ahora, el problema de las superbacterias afecta principalmente en el entorno hospitalario, donde aparecen resistencias múltiples a los antibióticos y producen infecciones a personas que sufren otras enfermedades y tienen menos recursos para combatirlas. Fuera de los hospitales, salvo casos excepcionales como algunas infecciones de orina, no suponen un problema crítico. No obstante, en un informe presentado en abril del año pasado, la Organización Mundial de la Salud (OMS) advertía de que el problema de la resistencia microbiana es tan grave “que pone en peligro los logros de la medicina moderna”. La nueva tecnología para mejorar la búsqueda de antibióticos presentada hoy puede ser una herramienta para hacer frente a ese riesgo.

Esta entrada fue publicada en Biosanitario, Calidad de vida y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

Los comentarios están cerrados.