Una pastilla para el párkinson hace más sensible a la desigualdad

El fármaco prolonga los efectos de la dopamina, un neurotransmisor natural relacionado con enfermedades psiquiátricas como la esquizofrenia.

Todos tenemos algo de yonquis, aunque no consumamos sustancias ilegales. Cuando se comienza a leer un artículo, porque el titular ha despertado nuestra curiosidad, la esperanza de encontrar algo que amplíe nuestro conocimiento o una buena historia para contar más tarde a los colegas, produce un chute de dopamina. Esta sustancia, un neurotransmisor que se libera cuando alguna señal nos dice que una acción concreta proporcionará una recompensa, es la que nos empuja a buscar sexo, información o la presidencia del Real Madrid.

Materia. Autor: Daniel Mediavilla.

La primera interpretación de un estudio publicado la semana pasada en la revista Current Biology mantiene las expectativas creadas en el titular. Hay una droga, legal, que aumenta los niveles de dopamina y vuelve más igualitario a quien la toma. Investigadores de la Universidad de California en Berkeley comprobaron que incrementar los niveles del neurotransmisor en la corteza prefrontal del cerebro hace que las personas tengan una mayor tendencia a repartir recursos de una manera más equitativa.

El fármaco es la tolcapona, una sustancia empleada para tratar a enfermos con párkinson. La dopamina, además de desempeñar un papel clave en la motivación, tiene una función en el control motor y quienes padecen esta enfermedad neuronal no la producen en cantidades suficientes. Bromeando, Ignacio Sáez, un investigador español en Berkeley primer firmante del estudio, comenta que “sería posible llevar un cargamento de este fármaco a Wall Street para contaminar el agua que beben los ejecutivos y lograr un mundo más justo”. [...]

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