Visionarios de la ciencia

Ángel Rubio, de la Universidad del País Vasco.

Ángel Rubio, de la Universidad del País Vasco.

La UE financia los proyectos más punteros; 13 de ellos son españoles.

¿Qué problemas querría ver resueltos la sociedad en las próximas décadas? La lista es quizá demasiado larga. Pero si incluyeran solo los problemas que podrían resolverse, un vistazo a los proyectos científicos seleccionados este año por el Consejo Europeo de Investigación (ERC por sus siglas en inglés) le ayudaría a hacerse una idea. Los llamados Avanced Grants del ERC son los proyectos con más financiación pública en Europa; el propio Consejo los define como “muy ambiciosos, pioneros, no convencionales” y orientados a obtener “una innovación radical, que trascienda el campo de una disciplina concreta”.

Se evaluaron más de 2.000 solicitudes en todas las áreas de conocimiento antes de escoger las 266 que finalmente reciben financiación para los próximos cinco años. De ellas, 13 son españolas, lo que sitúa al país en séptima posición, por detrás de Reino Unido, Alemania, Francia, Suiza, Italia y Holanda. Son las mejores ideas que el menú de la ciencia actual ofrece en áreas muy diversas; aspiran desde a resolver la cuestión energética y preservar la biodiversidad, hasta a entender cómo afecta la contaminación al desarrollo del cerebro de los niños o a crear una Internet que refleje la riqueza cultural humana.

Pese a su variedad, todos estos proyectos se apoyan en la capacidad de controlar la materia -viva o inerte- a escala de lo muy pequeño; y en el hecho de que ahora es posible obtener, gestionar e interpretar cantidades enormes de datos sobre casi todo, ya sea los genes y sus funciones, el número de insectos que polinizan una planta, o las personas con que interaccionan al día en Internet.

- Propiedades a la carta. El proyecto de Ángel Rubio, de la Universidad del País Vasco combina esos tres elementos -lo nano, la avalancha de información disponible y los chips superpotentes-. Él persigue un viejo sueño de la humanidad: una máquina que proporcione la receta para construir materiales con propiedades a la carta: que conduzca la electricidad en ciertas condiciones, que cambie con la luz, que no se caliente… Un santo grial con las claves para hacer desde células fotovoltaicas más eficaces hasta microprocesadores más potentes y que no se calienten. ¿Ciencia ficción o cuestión de tiempo? [...]

Vía El País. Autora: Mónica Salomone.

 

Esta entrada fue publicada en Alimentación, Biosanitario, Calidad de vida, Eficiencia energética, Energía sostenible, Energías limpias y almacenamiento, Materiales, Naturaleza, Renovables y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

Los comentarios están cerrados.